La manera como percibimos nuestro propio cuerpo es subjetiva, influenciable y no siempre congruente con la imagen del espejo. Puede variar según el estado de ánimo, el ambiente etc.
Siguiendo esa premisa la mirada de un amante puede ser absolutamente transformadora. Una mujer puede volverse ídolo, diosa, tabú, víctima, maga, amante y verdugo, cualquier cosa, a través de los ojos de un hombre que la desea.
Aclaro compañeros no es machismo de mi parte, sólo que no puedo hablar de la perspectiva masculina por que nunca he sido hombre. Es irremediable ¿qué mujer puede decir que nunca ha sentido cómo cambia bajo una mirada?
La Gallina
P.D. Querido Rod: Feliz cumpleaños!!!!! un abrazo enorme sabes que te adoro
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