Pues finalmente el año 2006 ha terminado.
Vaya, vaya.
No sé exáctamente qué siento al respecto. Este año ha sido uno de los más divertidos en los últimos tiempos. Y quizá por eso creo que lo extrañaré. Sin embargo, al estar acostumbrado a la eterna nostlagia, mi mirada está hacia el horizonte, que sigue tan incierto como antes, pero parece más cercano.
Pasé los últimos días del año en la ciudad de México, lo cual fue muy terapéutico. La verdad es que, no sé si sea porque nací en esa ciudad, pero hay algo de ella que me hace sentir bien. Por lo menos momentaneamente. Y además esta vez la compartí con mis muy queridos amigos, lo cual fue fantástico (aunque fuese poco el tiempo que estuvimos juntos).
Y pues, ahora, aqui en Guadalajara, dando un último estirón... El gitano que llevo dentro cada vez quiere tomar el control, y mi parte tapatía le dice "ya merito, tu tranquilo, no desesperes".
No sé que deparará este año 2007. Lo que si sé es que es el inicio de una nueva etapa de la vida. Y aunque no sé si estoy triste por el fin del año pasado, ciertamente estoy emocionado por este.
Rod
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